
Como siempre, llego tarde y mal. Pero no podía desaprovechar la oportunidad de hablar del tema de la semana(pasada): Sven Goran Ericksson DT de la selección mexicana.
En principio yo apoyo esa decisión, es una apuesta arriesgada, no sé si bien estudiada pero sí bien intencionada. El sueco es un tipo que trabaja, que SABE trabajar y que no será un vividor. Eso es una garantía. Los resultados los dará el tiempo. Tras estudiar los candidatos (reales y no producto de pajas mentales), creo que el indicado no era el ex-técnico de Inglaterra, sino el Vasco Aguirre, pero ante la negativa de este, me parece que se escogió la mejor opción.
SGE tiene un palmarés bueno sin llegar a ser desorbitado, sus principales logros han sido gnar la Copa UEFA con el Gotemburgo de su país, además de hacer campeón al Benfica en Portugal, a la Lazio en el Calcio (y Uefa) y dirigir al cuadro nacional de Inglaterra. Más allá de su renombre, creo que al ser europeo, podrá dotar a la idiosincracia del futbolista mexicano de una cultura profesional que aún no se desarrolla como debiera. En lo táctico será una cuestión distinta, él a lo largo de su carrera se ha manejado con un 1-4-4-2 sin un conductor de fútbol. Sin un 10 pues. Dos volantes centrales, dos volantes que vayan por afuera y dos puntas. Uno fijo y otro que sepa caer en banda y que pida balones al espacio. De corte más defensivo que ofensivo, Ericksson fracasó en su última aventura en club, al dejar al Mnchester City en noveno lugar en una segunda vuelta horrorosa.
Lo que sí celebro es ese cambio de dirección. No entiendo las desafortunadas declaraciones de algunos jugadores. Ellos están para acatar no para postular, es la verdad por más tiránico que se lea. Y es que con el escandinavo, el fútbol mexicano abrirá sus puertas y se dejará de ese ostracismo en el que se ve inmiscuido. Adiós a amiguismos (por lo menos de entrada), adiós a nepotismo, adiós a convocatorias por conveniencia. Ericksson seguramente estará alejado de toda la cochinada que se respira en el entorno azteca. También me alegro, que por fin se hayan alejado de las figuras mesiánicas, egocentristas y de poca cabeza como lo fueron Lavolpe y Hugo Sánchez. En cambio, se tendrá un perfil bajo, que habla a través de resultados y que seguramente se mantendrá fuera de polémicas baratas.
Por otra parte, me parece que la actitud de algunos (prensa, entrenadores y jugadores) de querer la continuidad de Ramírez es digna de niños. No se puede vivir de un título mundial en categorías menores. El ejemplo de porqué no debe seguir, lo vimos el miércoles ante Argentina. Un técnico que está consciente de que lo que prima en el fútbol moderno es el físico y la musculatura, JAMÁS habría salido con un mediocampo Torrado-Pérez-Sinha-Guardado. De locos salir así contra Masherano que es una fiera. Con un mediocampo que no pasa el 1.70 no se puede aspirar a nada. Y ya ni hablemos del sector defensivo, un desastre.
En fin, que yo espero impaciente a que Ericksson asuma el cargo para poder hablar y criticar su trabajo.
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